Son fascinantes las canciones cubanas

El mundo entero la canta. Luis Miguel, Christina Aguilera, Andrea Bocelli, Il Divo y Plácido Domingo han interpretado Contigo en la distancia; también, David Bisbal, Joan Manuel Serrat, Ricardo Montaner, Dyango, José José… Sucede de manera similar con La gloria eres tú. Es que son fascinantes las canciones cubanas.

Fenómenos como esas dos canciones, la una de César Portillo de la Luz y la otra de José Antonio Méndez, desvelan el talento de los compositores cubanos para seducir a los más diversos públicos del mundo, e incluso a los más afamados intérpretes en diversos idiomas.

Si antes Sindo Garay y Ernesto Lecuona ganaron prestigio internacional para todos los tiempos, y aún Perla marina y Damisela encantadora conservan su hechizo, igual Aquellos ojos verdes, de Adolfo Utrera y Nilo Menéndez, la cantaron y cantan Nat King Cole, Los Panchos y Plácido Domingo, entre otros. Y Nosotros, de Pedro Junco, se oye en la voz de Luis Miguel, Julio Iglesias, Luis Gardey y muchos más.

En verdad son fascinantes las canciones cubanas, no solo los boleros y románticas, sino también las contagiosas de Miguel Matamoros, el Benny, Enrique Jorrín, Dámaso Pérez Prado, Pello el Afrokán y Miguel Faílde.

Muy pronto la lista sería interminable, en diferentes cadencias. Bien conocen en cada latitud al gran Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo, de quien dicen dedicó una canción a cada pueblo de Cuba y es el autor de Bonito y sabroso y Te quedarás. Hoy el planeta entero se rinde, además, a Juan Formell y sus tantas piezas para los Van Van.

Por supuesto, tampoco puede quedar fuera de cualquier enumeración la trova, con Silvio Rodríguez a la cabeza y sus centenares de obras formidables.

Tanto como seduce la letra exquisita de “aquellos ojos verdes, serenos como un lago, en cuyas quietas aguas, un día me miré”, o de “no hay bella melodía en que no surjas tú, ni yo quiero escucharla si no la escuchas tú”, es conmovedor el poder de “te doy una canción, se abre una puerta y de la sombra sales tú. Te doy una canción de madrugada, cuando mas quiero tu luz”.

¿A quién no le gustaría hablar de nostalgia como Silvio, cuando dice: “¡Cómo gasto papeles recordándote! ¡Cómo me haces hablar en el silencio!”? Por eso trascienden nuestras canciones, por la forma apasionada en que transmiten su mensaje, por fascinantes.

Recopilación de compositores cubanos